7 de Marzo 2006

129. Harry Potter y el misterio del principe

Hace una semana que me acabé el sexto libro del hijo de Juan Tamariz, y siguiendo con la tradicción de los libros anteriores, he devorado sus capitulos en varios días, a pesar de tener 600 páginas.



Después de que el quinto libro fuese trepidante en cuanto a sucesos y aventuras, este último parece ser como un descanso para el siguiente, lo cual hace sentir a los que nos gusta la saga de una forma un tanto extraña. Por una parte sabe a poco ya que acabas el libro con la sensación de que hasta el final no ha pasado nada pero por otra hace imaginar que lo que está por llegar en el último libro promete mucho. En realidad si que pasan cosas (algunas un poco sorprendentes) y seguro que muy importantes para el libro final pero no en cuanto aventuras y acción. Evidentemente no quiero dar muchos detalles de las mismas, para los que aún no se lo hayan leido, pero este libro parece un prologo de lo que será la "Gran Batalla Final".

Un libro misterioso (lo que crea un extraño vinculo a la "Cámara de los secretos"); la aparición del principe mestizo (que se intuye rápidamente quién es, con solo pensar un poquito); historias de amor un poco gratuitas en mi parecer, tal vez pensadas para su versión en cine; enfados entre amigos bastante simplones en cuanto a sus descripciones, nada que ver con los de otros libros; clases de magia menos interesantes que en entregas anteriores; torneos de Quidditch menos apasionantes; una extraña e inesperada muerte que abre mucho el camino hacia la historia final; menos intrigas políticas y un final lleno de incognitas.

"Harry Potter y el misterio del principe" quizá sea el libro de la serie menos sorprendente y apasionado de todos, el que menos aventuras tiene, pero a su vez es un libro necesario para el que ha leido los anteriores y que ganará más valor e importancia (espero) según transcurra el último libro y se vayan resolviendo las pregunas que quedan por responder.

Ojalá no decepcione y esta historia tenga un final como se merece.

Escrito por Babel a las 3:48 AM | Comentarios (6) | TrackBack

1 de Junio 2005

88. Mundodisco

Después de intentar explicar con no demasiadas malas palabras (no por que no se las merezcan) lo desastroso del Servicio Técnico de Wanadoo, toca el momento de relatar algunas de las experiencias gratificantes vividas durante este mes en los que no he sido persona, nenggggg.

Echando la vista muy atrás, me remonto al día de Sant Jordi. Para el que no lo sepa, en Catalunya es una tradición en la que ese día los chicos regalan una rosa a sus personas queridas y ellas un libro a sus más apreciados. Es una fiesta que me gusta por que creo que es la única en la que no me tengo que romper la cabeza para decidir que regalo comprar, aunque cada año se empeñan en ponernoslo más difícil por que cada vez hay más colores de rosas. Pediría al jardinero mayor que maneja todo este cotarro que deje de trastear con la paleta de colores del Paint y deje tranquilos a los pobres hombres simples como yo, que las rosas siempre han sido rojas, de toda la vida!!!!




Este ha sido el año de Terry Pratchett en mi biblioteca. La saga Mundodisco está instalada ordenadamente expectante de ser leída y yo no he perdido el tiempo. Después de los 2 libros que me regalaron y aprovechando una oferta de Bienvenida en el Fnac en la que me ofrecían un 4x3 en libros, me compré el resto de la colección editada en este país. Ya me he leido los 3 primeros libros y me han sorprendido bastante. Me gusta mucho eso que llaman humor inglés, los libros de Tom Sharpe (el personaje de Wilt siempre me parecerá genial), los Monty Python, Benny Hill, The young ones... y ahora la ironía del Sr. Pratchett.

Para el que no lo sepa, Mundodisco es un mundo circular sostenido por cuatro elefanes que viajan interestelarmente sobre la concha de una tortuga galáctica. Es una saga de ciencia ficción con unos personajes muy pintorescos y divertidos. En los dos primeros libros, que según tengo entendido son los únicos que se continúan, se lleva la palma Rincewind, un mago desastroso que no sabe ningún hechizo y cuya mayor habilidad es huir y sobrevivir, Dosflores, el primer turista de Mundodisco, al que siempre le acompaña El Equipaje, un baúl hehco de madera de peral sabio, cuya caracteristica principal es que sigue y protege a su dueño allá donde vaya...



Historias fantásticas muy caracteristicas, referencias a otras sagas de la literatura épica, ironía por los cuatro costados y la forma de vida en un mundo muy peculiar hacen de estas historias dignas de ser lectura obligada para muchos aficionados a este genero. A pesar de su gran cantidad de personajes, son libros de fáicl lectura para aquellos que tengan un poquito de imaginación y con ganas de reirse.

Ya os iré contando más conforme vaya leyendo más, por que tengo entendido que "Mort" es uno de los mejores.

Escrito por Babel a las 5:30 PM | Comentarios (2) | TrackBack

22 de Junio 2004

39 El hombre que inventó Manhattan

Hace algunos años cayó en mis manos un ejemplar del libro "Tokio ya no nos quiere", de Ray Loriga y fue un libro que me apasionó enormemente por la originalidad de su historia, por la capacidad de evocar desde su hilo argumental incoherente, las sensaciones de aquel dealer que perdía su memoria. Desde entonces, convertido en una especie de autor fetiche para mi, quizá por aquella imagen de rockero (puede que producto del marketing) que tuvo en su día y que lo diferenciaba de cualquier escritor que yo conocía hasta entonces, una imagen que me recordaba a la que tendrían ahora los autores malditos del siglo XIX. Quizá por que coincidió con una época en mi vida, llena de juvenil transgresión, que acompañaba a sentirse especial descubrir cosas antes que nadie, la época de los 90, la última donde aún se inventó algo en cuanto a cultura musical. Quizá por que realmente era un autor que prometía...desde entonces me he leido todos (o casi todos sus libros), aunque desgraciadamente ninguno de ellos ha llegado a producirme las sensaciones que me produjo el primero, quizá por que ya ha dejado de escribir para mi.


Hace unos días acabé de leer "El hombre que inventó Manhattan" y el resultado ha sido el mismo: No ha superado a aquel libro que me enamoró cuando era más jovencito. Ahora miro atrás y veo a un autor que bajo mi punto de vista, se ha quedado estancado, un autor que da la sensación de que sabe hacer las cosas mejor de lo que las hace. Eso que les gusta tanto a los críticos decir de los autores que alcanzan la fama precozmente "No ha madurado" aunque sin duda lo lleva intentando desde hace algún tiempo. Muestra maneras, parece que va a conseguirlo en cada nuevo libro pero no lo hace. Nos enseña que está en el camino, pero da la sensación de que o no va a conseguirlo nunca o no tiene ningún interés en lograrlo.

"El hombre que inventó Manhattan" es un libro de cuentos, un argumento, clásico ya, de vidas cruzadas, que tienen pequeños puntos de unión o conexión pero totalmente diferentes a la vez. Una ciudad con sus personajes, ninguno y todos protagonistas en cada momento. Un misterio, una mujer que ya lo ha vivido todo, un abogado falto de un deseo que encuentra en su fantasía, historias de gangsters... en fin, un cúmulo de personajes que sirven para describir una ciudad intemporal, personajes de grandes fachadas, como los edificios que en ella habitan, pero que esconden grandes decepciones, mucha infelicidad, mucha inseguridad.

No será un libro que defienda violentamente contra sus críticos, aunque tal vez si lo recomiende a quien me pregunte por él. Se puede leer, se lee bien, pero no tiene el mismo aroma de originalidad, ni el mismo sabor extraño que me dejó en su día "Tokio ya no nos quiere". Seguiremos esperando a que Loriga deje de mostrarnos que sabe pero que no quiere y nos consiga volver a extasiar con sus libros.

Escrito por Babel a las 2:59 PM | Comentarios (7)

15 de Mayo 2004

30. Bodas "Irreales"

Mientras los jovenes de este país las pasan canutas para encontrar piso o pagar una hipoteca, las marujas se embelsan viendo la tele y soñando ser princesas. Ahora que están de moda las Bodas "Irreales", a mi se me viene a la cabeza dos geniales canciones que tratan sobre la monaquia. La primera de Albert Pla, sobre la boda de una "elefanta".

Albert Pla


Carta al Rey Melchor


Mi majestad:Espero no ofenderlo ni irritarlo majestad
pero mi deseo es casarme con su hija
quizás sea una osadía pedir la mano de su hija
no me creáis oportunista ni un playboy mi majestad
no pretendo enriquecerme ni quiero palacios ni pajes ni yates
no quiero ser duque o tener chamberlanes no deseo aprovecharme ni robarle nada
es cuestión de amor que estoy loco de amor por la princesa
entiéndalo rey mío por favor compréndalo
aunque sea soberano supongo que será humano
como el resto de sus siervos también tendrá sentimientos
yo sé que vos realmente también os cagáis y folláis y sudáis como yo esto es real
así que présteme un poquito de atención
le hablaré fráncamente frente a frente majestad
Quizá yo no sea el yerno que soñó mi majestad
nunca tuve dinero ni soy conde o caballero no llego ni a hidalgo ciudadano raso
mi estirpe no es noble pero mi nobleza me obliga a decirle la verdad
Sería mentirle si digo que tengo respeto por la monarquía
siempre me he cagado en las dinastías y en las patrias Putas la banderas sucias
los reinos de mierda y la sangre azul mi majestad
ahora es el real decreto del corazón mi majestad
que me arrastra y que reniegue por amor mi majestad
pues la fé mueve montañas el amor remueve el alma
Y hasta el ser más consecuente ante el amor pierde su honor
Yo por amor soy capaz de mandar a la mierda mis firmes principios de republicano
cambio de camisa y rindo pleitesía a la monarquía
que viva el amor que me convirtió en su esbirro majestad
sólo pensar que quisierais ser mi suegro majestad
yo ya le adoro yo le adulo y hasta le beso el culo
le prometo ser bueno un digno yerno majestad
si me caso me transformo como en ese cuento
aquel sapo que por un beso se convirtió en príncipe encantado
y así por un beso de su princesita
también y me vuelvo en todo lo que usted quiera
seré su súbdito amado su sumiso esclavo
su obediente criado su subordinado y devoto lacayo
le juro ante dios y ante el cielo y la Biblia
Que viva el rey viva el rey
que viva la monarquía


Letra: Albert Pla
Música: Francesc Pi de la Serra


La segunda de DEF CON DOS sobre un Rey venido a menos.

DEF CON DOS

Mi Reino Por Un Poco De Caballo


Mi majestad se ha vuelto loca.
Mi sangre azul ahora es roja.
Todos cuestionan mi pedigrí.
Los siervos de la gleba se ríen de mí.
Ya no me gusta vivir en palacio
porque han prohibido azotar a los criados.
Dicen que la corte está depravada
y no me dejan ejercer el derecho de pernada.
Han borrado mi escudo de la bandera.
Mi cara no sale en las monedas.
La foto oficial no está en los colegios.
Y encima pretenden que pague impuestos.
Mi majestad se ha vuelto loca.
Mi sangre azul ahora es roja.
Todos cuestionan mi pedigrí.
Los siervos de la gleba se ríen de mí.
La gente me toma por el pito del sereno.
Se mofa de mí el Parlamento.
Porque en el fondo lo que quieren
es que me exilie a Lienchtenstein.
No salgo con el Himno por televisión.
Se me sube a la chepa el bufón.
El Vaticano no me da indulgencias
y ya no viene ni Dios a mis audiencias.

Me cambio de sexo, me cambio de trabajo,
y cambio mi reino por un poco de caballo.

DIOS SALVE A MI PERSONA.

Mi excelencia ha perdido la paciencia.
Me hacen cortes de manga en lugar de reverencias.
Han desguazado mi yate privado
y la consorte me la pega con un republicano.
Mi corona es de espinas.
El trono se lo comen las termitas.
Me chorra el tabaco la servidumbre.
Y el Rolls Roice no ha pasado la I.T.V.
El cetro siempre huele raro
porque el Delfín se lo lleva al baño.
Mi hija ha posado en exclusiva
para el póster de una sucia revista.

Mi excelencia ha perdido la paciencia.
Me hacen cortes de manga en lugar de reverencias.
Han desguazado mi yate privado
y la consorte me la pega con un republicano.
Rey del Mambo, Rey del Pollo frito.
Por la calle me escupen los niños.
Monarca déspota o moderno.
Manda más que yo el tonto del pueblo.
Voy a practicarme la vasectomía.
Muera conmigo esta dinastía.
Pido disculpas a mis antepasados.
Pero paso mucho de ser guillotinado.

Me cambio de sexo, me cambio de trabajo,
y cambio mi reino por un poco de caballo.

DIOS SALVE A MI PERSONA.


Como decían los Sex Pistols: GOD SAVE THE QUEEN!!!!!!

: Bigota de la ponderosa (Tote king)

Escrito por Babel a las 1:17 AM | Comentarios (4)

3 de Mayo 2004

27. Respuestas brillantes

El viernes día 30 leí una entrevista en la contra de La vanguardia a JEAN BAUDRILLARD, (Sociólogo, ensayista y crítico cultural). La verdad es que la entrevista no me apasionó, ni me pareció interesante. Ni siquiera sé quien es este tió pero me gustaron mucho las respuestas que dio a estas tres preguntas:


Jean Baudrillard

Quien fue importante en su infancia?

Nadie. Fui hijo único, bastante retraido. Mis padres estaban fuera de la cultura y mi emancipación fue a traves de los libros. Quizas la carencia de una figura importante me marcó, porque la soledad es algo constante en mi vida, siempre hay en mi una especie de santuario cerrado.


Sentirse desgraciado es una capacidad?

Si no hay compasión no hay desgracia. La desgracia está vinculada con la compasión hacia uno mismo y yo me niego. Si acaso, hay en mi un tipo de melancolia vinculada a esa distancia y soledad que me caracterizan. Pero la melancolia no siempre es dramatica, puede ser ironica.


Consigue usted relajarse, no pensar?

Yo soy un pensador crónico, me considero un "outsider". Busco un punto de vista singular y para ello me situo en un islote de indiferencia, sin acción, sin ocupación, un exilio interior que puede implicar cierto aburrimiento. Pero se trata de eso, de resistirse a la ocupación perpetua de la vida.

JEAN BAUDRILLARD, SOCIÓLOGO, ENSAYISTA Y CRÍTICO CULTURAL

Las tres respuestas me parecen brillantes, sobretodo la primera, en la que me veo totalmente identificado, aunque yo si tuve figuras importantes... pero no cercanas. De pequeño todos necesitamos nuestros ídolos, a alguien a quien admirar, a alguien de quien aprender, todos idealizamos a quien coronamos aunque la mayoría de la veces, por lo menos a mi me ha pasado siempre, he descubierto, a veces a tiempo, a veces demasiado tarde, por donde flaqueaban esos dioses. Así que el resultado ha sido el mismo: la carencia de figuras importantes y la soledad.

La segunda respuesta es ideal para levantarle el ánimo a un amigo que está pasando por una mala racha. Inculcar con esas palabras a que no abandone, que luche y no se desesperé creyéndose la persona más desdichada del mundo, minimizar los problemas que se te hacen enormes para encontrarles una solución definitiva. Como decía Robe en "La pedrá": "Y caer mil veces más y levantarse de nuevo, sin más bandera que sus huevos". Estrofa convertida necesariamente en canción de cuna para sobrevivir a esta sociedad y a los palos que te da la vida. Ser fuerte, no hundirte jamás y si lo haces, levatarte... como se acostumbra a decir... por huevos. No rendirse jamás, ni huir, sino, como mucho, retroceder para volver a la carga. La constancia, cualidad dificil de mantener pero muy valiosa si se domina.

Ahora me viene a la memoria otra estrofa de ese disco: "No te creas que estoy huyendo, si me ves retroceder, espera, que estoy cogiendo carrera; desafiar la perspectiva del fracaso a la que estamos: condenados". Ya sabéis, si alguien de los que lean esto lo están pasándolo mal, que no olviden que si no hay compasión no hay desgracia, como mucho, algo de melancolía pero eso no siempre es malo.

La tercera respuesta me recuerda una cita que leí en algún sitio, de Miguel de Unamuno, que decía: "No soy un vago, mi mente no descansa". Esto va para los que creen que no hago nada cuando no estoy ganando dinero ;-)

Me gustaría tener la brillantez y genialidad que ha tenido este hombre para responder así a preguntas tan dramáticas.

: Miedo (Cecilia Ann)

Escrito por Babel a las 11:52 AM | Comentarios (12)

5 de Abril 2004

20. Tenedla siempre a mano


CANCIÓN PARA LIGAR
(O PARA QUE NO ME DEJES)
(Música y letra: J)


No te puedo prometer que cambiaré.
No sé si podré hacerlo.
Pero sé
que eres todo lo que quiero.

No puedo decir que no te haré llorar
ni que voy a ser sincero.
No te puedo prometer que en el futuro
sea perfecto,
pero el futuro es lo de menos.

No puedo decir que voy a estar allí
cuando más me necesites,
pero puedo
intentarlo si lo pides.

No voy a decir que cuidaré de ti.
Ni siquiera sé cuidarme.
Es posible que sea yo
quién necesite que lo salven.

Pero te quiero más que a nadie.
De eso estoy seguro,
por mucho tiempo que pase.

Porque te quiero más que a nadie.
De eso estoy seguro,
por mucho tiempo que pase.

(Los Planetas)

P.D. Tenedla siempre a mano, nunca sabe uno cuando la va a necesitar

Escrito por Babel a las 11:06 PM | Comentarios (10)

16 de Enero 2004

08 Las flores del mal

El albatros […] El poeta es semejante al príncipe de las nubes Que frecuenta la tempestad y se ríe del arquero; Desterrado en el suelo en medio de los abucheos, Sus alas de gigante le impiden caminar.

Las flores del mal. Charles Baudelaire.

Hace muchos muchos años, cuando se empezaban a formar las bases arquitectónicas de Ciudad- Mi propio mundo, cayo en mis manos, no recuerdo muy bien como, este maravilloso libro. En aquellos tiempos de autodidactismo, influenciado por el Mundo Morrison y toda la mística y bohemia que le rodeaba, devoraba cualquier cosa relacionada con el siglo XIX (siglo arriba siglo abajo), cualquier cosa “moderna” influenciada por esta época , cualquier cosa que transgrediera las normas establecidas, cualquier cosa que convirtiese a un adolescente inquieto en persona diferente al margen de lo impuesto por Los 40 principales, cualquier cosa que me hiciese sentir más alto que los demás y poder mirar hacia abajo con una sonrisa divina.

En aquellos tiempos, absorbía libros, desmembraba poemas, traducía letras de canciones, me convertía en autor de todo lo que analizaba y entendía, y a todo sabía ver el motivo por el cual el artista había CREADO para mí, sabiendo casi mejor que yo como me sentía cuando apenas era un imberbe.

Entonces descubrí “Las flores del mal”.

Fueron muchos los escritores y pintores que influenciaron mi existencia, muchos los que le dieron sentido a mi vida, muchos en los que me quise convertir. Baudelaire, Kafka, Fiedrich, Munch, Nietzsche… Muchos fueron los que me hablaron.


: Not what we had thought (Deluxe)

Escrito por Babel a las 11:24 AM | Comentarios (15)