20 de Enero 2006

117. Acaso fui Carlos Sainz en otra vida?


La tercera parte de mis "Aventuras Cabo Verdianas" consistió en una especie de Rally Dakar, en buggy, visitando parajes inaccesibles en "ranchera" y disfrutando de la conducción de un trasto semejante a una moto de 50cc pero con carcasa (como los móviles). Áy madre mía cuando descubran lo que es el tunning!!!

Yo no tengo carnet de conducir, ni ganas. Siempre he sido un copiloto de paisajes y radio, no de mapas y señales. Yo soy de los que van mirando por la ventanilla a todo el que pasa y cambiando la música cuando la emisora se pone tonta. Pero esta vez fue diferente. Armado de valor, y con la seguridad del viaje en grupo y de compartir conducción con la experimentada conductora de mi novia, tomé la rienda del extraño vehículo en algunas partes del trayecto y disfruté más que "El Pera" escapando de la policía!!!

El buggy en cuestión tenía un funcionamiento muy sencillo. Una marcha, que era "hacia delante". Es decir, metías la marcha y el coche ya andaba, lo cual suponía un problema cuando encayabas en la arena y tenías que bajar para empujarlo y sacarlo de las dunas, ya que si no estabas muy atento, tenías que correr detras de él y subirte en marcha, como en las películas americanas!!!!. Ademas tenía dos pedales, uno para acelerar y otro para frenar, así que como ya veis, no fue muy dificil hacerse con el control, o por lo menos eso parecía.

El viaje fue precioso, aunque para no variar, tragamos más polvo que un vaquero del Oeste a lomos de su caballo perseguido por los indios. Vimos otras salinas, cerradas hacía tiempo, la playa de las tortugas, donde una vez al año van a poner sus huevos y parece ser que es todo un acontecimiento en la isla, aunque el resto del año es un punto de encuentro de surferos y otros amantes de los deportes de riesgo, ya que como no hay ni una sola montaña en condiciones en toda la isla, hay viento para aburrir.

El guía era un cabo verdiano que había vivido en varios sitios en Europa y sabía hablar bastante bien el castellano, así que también nos explicó muchas cosas de la vida diaria de los nativos (cuando digo nativos, me refiero a los que viven allí, no es que vayan todos con lanzas y argollas en la nariz, que nadie se confunda).

Lo mejor de la excursión fue la visita a una playa de esas de postal, una playa paradisiaca, vacía completamente, sin más pisadas que las nuestras, con el agua en todas las tonalidades posibles de azul y verde cristalino y la arena con un color negruzco que me sorprendió bastante. Era arena volcanica y la mezcla con la arena normal, convertía la orilla en un cuadro de esos que venden en los tenderetes con arena de colores que se le da la vuelta y se hacen dunas. Allí nos pegamos un bañito, más tranquilo que el del día anterior, sin tiburones ni peces voladores, disfrutando del agua calentita, la tranquilidad y la ausencia de viento, ya que era una preciosa calita resguardad de la fuerza eolica.

En cuanto a mi experiencia en la iniciación a la conducción para mi fue buena, para mi acompañante aterradora!!!! jejeje Tengo que decir en mi defensa que nunca perdí el control del vehículo en ningún momento, siempre sentí dominar la situación, tanto en las dunas del desierto, como en el pequeño trayecto de autovía que hicimos -cariño, si lees esto, que sepas que el buggy tenía la dirección mal, por eso iba de lado a lado-, ni cuando derrapé en la rotonda!!!

Pude comprobar lo dificil que es mirar los espejos retrovisores y mirar al coche de delante a la vez -pero todo controlado-, pude ver la cara de terror de un copiloto que no confía en su conductor -si, si, que se te veía en la cara, que yo lo sé-, sufrí en mis propias carnes las correcciones, consejos y recriminaciones de mi acompañante, que parecía más un profesor de autoescuela que mi novia!!! Que horror, era como si fuese el triste de Fernando Alonso y me acompañara el calvo de Tele 5 en el monoplaza, o peor aún, si Luis Moya fuese una mujer!!!! Será por que me quiere? Aunque no entiendo por que se santiguaba en cada curva. También me reí un montón amenzando con parar el coche para hacerla bajar y que se fuese desde la otra punta de la isla al hotel a patita, o agarrando el freno de mano y anunciar que iba a hacer un trompo. En fin que poco sentido del humor tienen algunas jejeje.

Así que chavales, un consejo: jugar al Collyn McRae con el volante en la Play es un pelín diferente a conducir un buggy, no lo olvideis nunca si no quereis acabar como yo, con un extraño pitido en el oido derecho y una sordera galopante que duró toda la tarde. Como les gusta chillar a algunas.

Escrito por Babel a las 20 de Enero 2006 a las 04:31 PM | TrackBack
Comentarios

Joer cuanta envidia tio! Eso de conducir un buggy por las arenas del desierto tiene que ser la caña. Conducir por la ciudad (ya sea grande o pequeña) hoy en día es mucho más complejo y estresante pero de todas formas sacate el carnet gañan!!!

Escrito por Vengador a las 20 de Enero 2006 a las 08:42 PM

Que me saque el carnet??? Con el DNI ya tengo bastante!!! Además, el color rosa no me mola nada :-P

Escrito por Babel a las 21 de Enero 2006 a las 04:28 PM
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